El PP no quiere que los ayuntamientos inviertan el superavit en servicios como apoya en la FEMP

El Partido Popular tiene un grave problema con sus posicionamientos en las instituciones, y es capaz de votar a favor y en contra del mismo asunto, según el lugar que se encuentre. Así se ha expresado esta mañana el portavoz del grupo provincial de Izquierda Unida y coordinador provincial, Guzmán Ahumada, tras la reunión de la Comisión Especial de Cuentas, donde el PP ha votado en contra de una moción de este grupo relativa a que los ayuntamientos puedan invertir en servicios el superávit.

Ahumada ha trasladado a Diputación una propuesta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y que el PP ha apoyado, mientras que en la Diputación la rechaza aduciendo que el Gobierno (de ese mismo partido) no la va a emprender.

En concreto, lo que se proponía era instar al Gobierno a promover una reforma de la Ley Orgánica 2/2012, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera que modifique la regulación de la regla de gasto, de modo que permita a los ayuntamientos que cumplen con los criterios de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, así como de control de la morosidad, que puedan reinvertir el superávit fiscal y dar prioridad al gasto necesario para asegurar la prestación de los servicios públicos fundamentales por encima de los créditos para satisfacer los pagos de la deuda pública.

“La Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF), desarrollo de la reforma del artículo 135 de la Constitución Española, ha supuesto la consagración de la estabilidad presupuestaria como principio máximo al que ha quedado supeditada el conjunto de la política económica y social de las administraciones públicas, dando prioridad absoluta al pago de la deuda pública por encima de cualquier otro gasto público”, explica el también coordinador provincial. “El Gobierno se comprometió al inicio del año pasado con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) a revisar la regla de gasto para evitar que fuese tan restrictiva con el superávit de las corporaciones. Aunque hasta la fecha no se ha conseguido ningún avance, Hacienda dijo estar dispuesta a dar más flexibilidad a los ayuntamientos con una reforma de la regla de gasto”.